
Cada primavera, en el pintoresco cordón precordillerano de la provincia de Chubut, ocurre una escena maravillosa: la transformación del paisaje en un inmenso lienzo multicolor. Hablamos de Trevelin, una localidad marcada por la impronta de los pioneros galeses, que durante pocas semanas al año se convierte en el epicentro turístico de la Patagonia gracias al Paseo de los Tulipanes.

Un espectáculo de escala mundial
El Campo de Tulipanes es una parcela agrícola familiar que abarca alrededor de 3 hectáreas. Allí florecen cerca de 30 variedades de tulipanes, dispuestas meticulosamente en púrpuras profundos, amarillos furiosos y violetas encendidos.

Lo que vuelve verdaderamente único a este rincón no es solo la densidad y variedad floral, sino su encuadre en el horizonte con los picos aún nevados de la Cordillera de los Andes.

Además de pasear por los senderos entre hileras florales, el predio ofrece servicios de repostería regional —donde no falta la clásica torta negra galesa y la propuesta de té artesanal— junto a vuelos panorámicos en globo aerostático sujetos al clima. Visitar este rincón patagónico representa una pausa inolvidable en medio de la naturaleza viva














