
Rosario es una ciudad que se disfruta caminando junto al río Paraná, recorriendo sus barrios históricos, recorriendo su cultura y, por supuesto, sentándose a la mesa. Su escena gastronómica combina tradición, identidad local y propuestas de autor que elevan la experiencia.
En esta recorrida, cuatro espacios bien distintos entre sí pero con algo en común: se come muy bien.
1-Comedor Balcarce: tradición familiar desde 1961

Un clásico rosarino que atraviesa generaciones. Fundado en 1961, este bodegón mantiene intacta la esencia de la cocina casera y el espíritu de negocio familiar que pasó de padres a hijos y a nietos!

Las porciones son abundantes y los sabores, reconfortantes. Las empanadas son una entrada obligada. La milanesa Balcarce es el plato estrella: contundente, sabroso y perfecta para compartir.
El fin de fiesta ideal es el flan con dulce de leche, simple y memorable.
Dirección: Brown 2093 (esquina Balcarce)
Horarios: lunes a sábados al mediodía y por la noche. Domingos al mediodía.
Ideal para: quienes buscan cocina casera tradicional en un ambiente histórico.
2-Negre Restaurante: cocina de autor en clave sofisticada
Detrás de una puerta que remite a un sótano neoyorquino se esconde una de las propuestas más exclusivas de la ciudad. El contraste es inmediato: el exterior sobrio da paso a un interior elegante y cuidadosamente diseñado.
La cocina a la vista suma atractivo a la experiencia y quienes eligen cenar en la barra pueden observar de cerca cada detalle del proceso.


La propuesta es de autor, con especial protagonismo del pescado trabajado con técnicas precisas y presentaciones delicadas.
Dirección: Güemes 2587
Horarios: Dos turnos de cena, 20 y 22 horas.
Reservas: a través de Instagram.
Ideal para: una experiencia gourmet y especial en Rosario.
3-Caracolas Parador de Playa: sabor frente al Paraná
Comer con vista al río tiene otro sabor. Ubicado en la playa de Rosario, este parador combina espíritu relajado con una propuesta gastronómica que celebra los productos del agua.
En la carta hay rebozados, mariscos y pescados de río. Pero entre todas las opciones, un clásico se roba la escena: el Carlito, el típico sándwich rosarino, en versión impecable.


Abre todos los días, aunque el momento ideal es el atardecer, cuando el sol cae sobre el Paraná y la experiencia se vuelve inolvidable.
Dirección: Av. Eudoro Carrasco 2272
Horarios: lunes a domingo.
Ideal para: almorzar o cenar con vista al río, especialmente al atardecer.
4-Bar Blanco: pizza y lisos bien rosarinos
Un clásico local para quienes buscan algo más informal pero igual de sabroso. En Bar Blanco las pizzas son protagonistas, ideales para acompañar con los típicos lisos santafesinos.
La carta también incluye cazuelas de salchichas, albóndigas y otras opciones calientes para compartir.


Dirección: Leandro N. Alem 1701
Horarios: 7 a 0 horas.
Reservas: por Instagram.
Ideal para: una salida relajada con amigos y sabores bien rosarinos.
Rosario también se descubre en la mesa. Desde un bodegón histórico hasta un restaurante de autor, pasando por un parador frente al río y un bar tradicional, Rosario ofrece propuestas para todos los estilos y momentos del día.
Esta nota forma parte de una recorrida gastronómica por Rosario realizada por Descubrir Turismo.













